¡Gracias, Espíritu Santo! gracias por las enseñanzas que nos das al aceptar el dolor en nuestras vidas. Gracias por el consuelo y la capacidad de dejarnos abrazar por Jesús al llegar a nuestras vidas el dificil momento de despedir a nuestros seres queridos en el tránsito definitivo de esta vida a la Vida Eterna.
Espíritu Santo, te presento en este momento a dos personas muy queridas y que han significado muchísimo en dos etapas diferentes de mi vida: Mi tía Yolanda, hermana de mi mamá, que ha tomado ya el rumbo hacia el Infinito y que marcó mi infancia con su carácter dulce y pacífico, y que tanto cariño recibí de ella. ¡Gracias, Señor por su vida!
Gracias también por haberme regalado los treinta y siete últimos años de la vida de una gran mujer, mi suegra, Mariíta Damas, que ha sido una segunda madre para mi, que tanto aprendí de su buen hacer, de sus buenos sentimientos, de su gran bondad, de su mimo y de su cariño para con los suyos.
Espíritu Santo, gracias por iluminar mi corazón con tus dones y hacerme comprender que la muerte jamás acabará una relación tan hermosa y fructífera como la que me ha mantenido unida a estos dos seres tan queridos que ya descansan en el Sueño Eterno.
Gracias Espíritu Santo, gracias por sus vidas y gracias por darme la certeza de que han recibido ya su premio celestial: el descanso eterno, Amén
Quiero con este blog manifestar mi condición de cristiana, por tanto, seguidora de CRISTO y aposento del ESPÍRITU SANTO por el Amor del PADRE ETERNO
jueves, 24 de febrero de 2011
miércoles, 9 de febrero de 2011
LOS FRUTOS DEL ESPÍRITU SANTO
Espíritu Santo, gracias por el regalo que significas en mi vida, gracias por tomar como morada, mi humilde y pobre alma pecadora, que depende del Amor Divino para su salvación
¡Gracias, Espíritu Santo, gracias por esos frutos que son regalo del Señor!
Agradezco el don del Amor, de la Alegría, de la Paz, la Paciencia, la Amabilidad, la Bondad, Fidelidad, Humildad y Dominio Propio.
Sé que sólo Tú puedes transformar mi vida haciéndola agradable al Padre. No soy yo capaz de caminar por este mundo sin la ayuda de tu guía. Por eso, Espíritu Santo, lléname de tu Luz, acompáñame a ir por Jesucristo hacia el Padre Eterno.
¡Dame tus Frutos Espíritu Santo!
Con el don de Temor de Dios quiero llenarme de humildad y aceptar mi pobreza de espíritu, experimentando la inmensa ternura que el Padre siente por mi, su pequeña criatura.
Con el don de Piedad quiero avanzar llena de sencillez, confianza y gozo hacia el Padre.
Con el don de Consejo quiero aprender a discernir espiritualmente lo que complace a mi Dios para no defraudarle.
Con el don de Fortaleza quiero llenar mi alma de fuerza y energía para combatir en la lucha diaria y conseguir cumplir la Voluntad de Dios.
Con el don de Ciencia quiero ver en todo lo que me rodea la señal de la mano de Dios.
Con el don de Inteligencia quiero llegar a comprender los misterios de Dios y su plan de salvación para la humanidad.
Con el don de Sabiduría quiero saborear el gusto de sentirme invadida por Ti, Espíritu Santo Divino. Amén
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